Rosaleen Norton

¿Por qué Rosaleen Norton, ‘la bruja de Kings Cross’, fue una bohemia innovadora?

Por: Marguerite Johnson

Cc Marguerite Johnson traducido con permiso por Alia22 para circulodorado.com

Rosaleen Norton, o «la bruja de Kings Cross», finalmente está recibiendo la atención que merece. Nacida en Dunedin Nueva Zelanda en 1917, emigró con su familia a Sídney en 1925, y murió en 1979, Norton fue una mujer pionera y un elemento importante cultural que fue muy poco apreciada en la Australia del siglo XX.

Como bruja autoproclamada, Norton experimentó visiones desde la infancia. Desde alrededor de la edad de 23 años, practicó la magia del trance y, más tarde, la magia sexual en varios pisos y viviendas desocupadas en el centro de Sídney.

La técnica de la magia del trance involucraba a Norton meditando (a veces con la ayuda de diversas sustancias, ingeridas y/o inhaladas) para elevar su conciencia. El objetivo era trascender su cuerpo físico y su mente consciente para experimentar formas más elevadas de existencia.

La magia sexual fue desarrollada por el infame ocultista, Aleister Crowley alrededor de 1904, implicaba serie complicada  de rituales sexuales diseñados para una gran variedad de objetivos (dependiendo del practicante), incluyendo el despertar espiritual.

Como artista, Norton dibujó y pintó sus visiones y los dioses, diosas y seres espirituales que eran fundamentales para ella. También vivió libre de las expectativas de la sociedad de su epoca. No sólo era una bruja, sino abiertamente era bisexual, Rosaleen Norton desafió con firmeza a una Australia predominantemente cristiana, y por ello fue vilipendiada, atacada por los medios de comunicación, por su arte, sus creencias, su estilo de vida y, a veces, por  su apariencia. Sufrió vigilancia policial y se enfrentó a cargos de obscenidad por su arte.

Rosaleen Norton Fire bird

Rosaleen Norton desafió las normas culturales y, aunque no se identificaba como feminista, era una mujer poderosamente poco convencional. Pobre, pero no sin un estilo imaginativo, con sus características cejas arqueadas, a veces vestía con atuendos masculinos, y a menudo era fotografiada toda de negro. Con una nueva película sobre su vida que se estrenará la próxima semana, es oportuno mirar su legado.

Libertad y creatividad

La historia de Norton siempre me ha fascinado desde que tenía cinco años, cuando comencé a devorar los periódicos y revistas sensacionalistas de los años 70 donde ella aparecía. Durante esos años, Norton se había convertido en algo así como una reclusa, rara vez aparecía en público, pero aceptaba amablemente ser entrevistada sobre su vida. En ese momento, la leyenda de «la bruja de Kings Cross» estaba muy arraigada y Norton no era reacia a ello, sino que incluso se ponía un sombrero puntiagudo de bruja para las fotos.

Este apasionado interés continuó durante mi vida adulta. Como historiadora, he explorado el sistema de creencias ocultas de Norton, que abrazaba a los viejos dioses. Seres como Hécate, una antigua diosa griega que presidía brujas, Lilith, el antiguo demonio hembra originario de Mesopotamia, y la diosa egipcia Isis, estaban en el corazón de las prácticas mágica de Norton.

El dios griego Pan estaba en el centro de su panteón. Para los antiguos griegos, Pan era el dios de la naturaleza, regularmente asociado con los pastizales y sus habitantes humanos y animales.

Medio hombre, mitad cabra, Pan también encarnaba el impulso sexual, el impulso desinhibido de copular. Como  «Alta Sacerdotisa en el Altar de Pan», Rosaleen Norton realizaba rituales tanto sola como con miembros de su círculo mágico interior, en  honor a su dios.

Rosaleen Norton

En mi propia investigación, he estudiado la brujería a través de los siglos y cómo esta, especialmente desde la época victoriana, proporcionó una salida para que las mujeres no convencionales aprovecharan la libertad (y a veces el poder) de expresar su creatividad (Incluso cuando era niña, me negué a creer lo que decían los medios de ella que la presentaban  como una mujer para ser juzgada, temida o, peor aún, burlada).

Como académica, extendí mi investigación a los mundos de Grecia y Roma con un enfoque en las historias sexuales y en los sistemas de creencias, y exploré la vida de Rosaleen Norton a través de la misma lente. En el camino, adquirí suficiente material como para donar un archivo personal de Norton a la biblioteca de la Universidad de Newcastle.

La identidad de Norton como bruja se formó temprana. Cuando era niña, se sintió atraída por la noche, por la naturaleza, por el dibujo y los sonidos del otro mundo. En un artículo publicado en Australasian Post en enero de 1957, describe visiones desde la edad de cinco años (una señora con un vestido gris, un dragón) y estados de trance (que ella llamó «Big Things and Little Things») para capturar la experiencia de su cuerpo creciendo en tamaño mientras «flotaba», como si estuviera en un sueño. También registra la aparición de «marcas de brujas» en su rodilla izquierda cuando tenía siete años (en forma de dos pequeños puntos azules).

Aburrida y frustrada por su vida de clase media en Lindfield en North Shore, Norton dejó su hogar para instalarse en el centro de Sídney a la edad de 17 años y nunca más regresó. Encontró empleo como modelo (incluyendo modelo de temporada para Norman Lindsay), un artista callejero, y como colaboradora de la publicación vanguardista, Pertinent.

Finalmente, se fue a Kings Cross. Allí, era libre de explorar y desarrollar sus creencias y prácticas. A finales de la década de 1940, fue donde conoció a uno de sus compañeros en la vida y la magia, el poeta Gavin Greenlees (1930-1983).

Líneas y trabajos de Magia

Rosaleen Norton y Greenlees practicaron varias líneas de magia, incluyendo la magia del trance, magia sexual y ceremonias que combinaban e improvisaban elementos de varias tradiciones. Estas incluían la Kundalini (la fuerza femenina y creativa de la sabiduría infinita que «vive» dentro de nosotros, generalmente representada por una serpiente) y el Tantra (que abarca rituales y prácticas esotéricas de las tradiciones hindúes y budistas).

Norton explica que empleó estas prácticas para aumentar su inconsciente, inspirar y potenciar su arte, y comulgar con entidades en otros planos.

La magia del trance de Norton, en estados de autohipnosis, fue una continuación de sus visiones y viajes de la infancia. En correspondencia con un psicólogo en 1949, describía que contactaba con deidades y proyectaba su cuerpo astral para contactar con otros practicantes en las esferas espirituales alternativas. La idea, escribió, era «inducir un estado anormal de conciencia y manifestar los resultados, si los hay, en el dibujo».

Estas experiencias inspiraron su arte. Las pinturas de Rosaleen Norton fueron producidas para sus propios rituales, así como para exposiciones y publicaciones. En una fotografía bien conocida de la década de 1950, Norton se muestra agachada en la base de su altar a Pan, con un gran retrato del dios.

Pan aparece en muchas otras obras. Como dijo Norton en 1957, su «flauta es  un símbolo de magia y misterio», mientras que sus «cuernos y cascos representan las energías naturales, y la libertad de moverse».

La adoración de Rosaleen Norton al dios Pan reflejaba su pasión por los animales, los insectos y la naturaleza en general. Aunque no hizo públicamente campaña por los derechos de los animales, fue, en algunos aspectos, una precursora de este movimiento. Regularmente  blanco de acusaciones por los medios de comunicación y prensa amarilla se enojó particularmente cuando se le preguntó si, como bruja, realizaba sacrificios de animales.

En 1954, el 89,4% de la población australiana se identificaba como cristiana. Desafortunadamente para Norton, el antiguo dios griego Pan, también se asemeja a las representaciones cristianas de Satanás o el Diablo. De hecho, con sus patas de cabra, orejas puntiagudas y su rostro lascivo, Pan probablemente inspiró imágenes cristianas tempranas de Satanás. A Norton se le preguntaba regularmente si era satanista. No lo era. Pero, las acusaciones de satanismo la perseguían.

Rosaleen Norton censura

Los periodistas la acusaban de adoración al diablo y la policía ocasionalmente la puso a ella y a Greenlees bajo vigilancia, y su vida privada se convirtió en blanco de miradas. En la década de 1950, el nombre preferido de la prensa sensacionalista para Rosaleen Norton — «la bruja de Kings Cross» — y continúo apareciendo en las noticias incluso después de su muerte.

Censura y procedimientos judiciales

Los encuentros de Rosaleen Norton con las autoridades son en parte lo que la convierten en una figura histórica tan importante. Sus primeras exposiciones fueron objeto de atención mediática, sensacionalismo, censura y procedimientos judiciales. Durante una exposición de su arte en Rowden-White Library, Universidad de Melbourne, en 1949, la brigada antivicio se apoderó de varias obras consideradas como sacrílegas. Norton compareció ante el tribunal por cargos de obscenidad, el primer caso de este tipo contra una mujer en Victoria.

Mientras Norton fue absuelta, estallaron más escándalos. Su colaboración con Greenlees en un libro titulado, The Art of Rosaleen Norton, con poemas de Gavin Greenlees, publicados en privado por Walter Glover en 1952, desembarcaron Glover e impresor, Tonecraft Pty Ltd, en la corte bajo cargos de producir una publicación obscena.

Glover fue multado con 5 libras y Tonecraft con 1 Libra. El libro estaba sujeto a una prohibición de aduanas (las copias enviadas a Nueva York fueron confiscadas y quemadas por la Aduana de los Estados Unidos) y se convirtió en una importación prohibida desde Australia.

El Fohat de Norton (una de las imágenes notorias del libro) era una representación de sus creencias. La cabra, dijo, «es un símbolo de energía y creatividad: la serpiente de la fuerza elemental y la eternidad». Al igual que con las imágenes de Pan (y muchas otras obras de arte), el significado detrás de Fohat fue mal interpretado, considerado obsceno y satánico.

El caso de Sir Eugene Goossens

La práctica de Rosaleen norton de magia sexual estaba en el centro de un caso sensacionalista en la corte del tribunal. Sus rituales privados sobre la práctica (incluyendo, entre otros actos, sexo anal y oral, y sadomasoquismo) involucraron a un grupo discreto de devotos. Uno de ellos fue el venerado compositor y director de orquesta Sir Eugene Goossens (1893-1962).

Como director del Conservatorio Estatal de Nueva Gales del Sur y director principal de la Orquesta Sinfónica de Sídney de la ABC, nacido en Inglaterra, Goossens era un gigante cultural y social en una Australia todavía muy puritana. Después de haber visto una copia del infame libro de Rosaleen Norton y Greenlees, Goossens buscó a la pareja y pronto se convirtió en parte de sus prácticas ocultas sexuales y su vida personal.

Absorto en su propio mundo de la música, Goossens se convirtió en blanco desprevenido de vigilancia policial. En marzo de 1956, regresando de un viaje al extranjero, se enfrentó a los oficiales que le esperaban para registrar su equipaje y posteriormente fue acusado de importar artículos prohibidos, incluyendo «obras y artículos indecentes, a saber, una serie de libros, impresiones, fotografías, y algunas películas».

La casa de Goossens fue sitiada día y noche, y los periódicos gritaban titulares, como «BIG NAMES IN DEVIL RITE PROBE”. GRANDES NOMBRES EN RITUALES SATANICOS.

La vida y la carrera de Goossens se arruinaron. Se declaró culpable de cargos por pornografía en ausencia, en una audiencia en el Tribunal Martin Place de Petty Sessions, fue multado con 100 libras esterlinas y volvió al Reino Unido como un hombre hundido.

Aun hoy, algunos medios de comunicación y algunos biógrafos de Goossens todavía tienden a culpar a Rosaleen Norton por contaminarlo insinuando que fue ella quien lo introdujo a su culto profano de magia sexual, esto no podría estar más lejos de la verdad.

La realidad, es que Goossens llegó a Australia con una experiencia significativa en las prácticas ocultas, buscando activamente a Norton y Greenlees. La correspondencia personal de Goossens a Norton revela su papel en el tutelaje de sus nuevos amigos, en la magia más avanzada, e insinúa una red de profesionales en el Reino Unido y Europa. Tres de las letras existentes están firmadas con el nombre mágico de Goossens, «Djinn».

Vida posterior

Rosaleen Norton se retiró de la vida pública durante la década de 1970, viviendo en un piso en el sótano en Roslyn Garden, con su hermana, Cecily Boothman (1905-1991), cerca en el mismo bloque de apartamentos. Frágil y en mal estado de salud, pero artista y bruja hasta el final, Norton practicó sus rituales, pintando y comunicándose con los animales y la naturaleza.

Ella y su hermana Boothman eran visitadas por Greenlees en sus días  libres del Hogar de Ancianos Alma Mater, Kensington, donde había sido acogido, después de una estadía prolongada en el Hospital Mental Callan Park a la edad de 25 años.

A la edad de 61 años, Rosaleen Norton fue diagnosticada con cáncer de colon. Murió en el Hospicio del Sagrado Corazón para los caídos, en Darlinghurst, el 5 de diciembre de 1979.

Norton ha sido objeto de una biografía de Nevill Drury, tambien de un relato ficticio, Pagan, de Inez Baranay, y varias obras de teatro (incluyendo una producción estudiantil, en la que yo estaba dramaturga).

Hay un raro video que también la capturan en su mejor momento rebelde:  en un café de Kings Cross, hablando de rechazar la vida ordinaria de esposa y madre, cuyo pensamiento la lleva a decir: «Me volvería loca».

Rosaleen Norton fue más que una bruja, si miramos más de cerca a esta mujer vilipendiada por los medios, vemos a una bohemia innovadora, comprometida con vivir auténticamente libre y que desafió la censura.

De muchas maneras, ayudó a sacar a Australia de la estrechez de miras de la era Menzies y trajo  las fuerzas civilizadoras de la revolución sexual y la libertad.

Rosaleen Norton