NETZACH, EL SÉPTIMO SEPHIRAH

netzach

Nin

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Para: www.circulodorado.com

Netzach es el impulso de la vida, el latido de la inmensa creación que es el Universo y que en su prisma difracta dando lugar a las infinitas tendencias y fuerzas que animan el cosmos. Efectivamente, desde el punto de vista humano no podemos desligar esta esfera de Hod, ya que en ella encuentra el vestido, las formas que sirven de soporte a su expresión que es en esencia abstracta y poética. Usando una expresión propia de la literatura cabalística, equivale a Chesed en un arco inferior, ya que es pura energía que al densificarse comienza a hacerse más concreta, determinada y útil en términos de manifestación; relación esta entre Chesed y Netzach que viene apoyada en la práctica por el sendero que las conecta, el 21º - La Rueda, el devenir de los ciclos que hacia arriba sublima y hacia abajo densifica. Además, si se dice que los ideales y aspiraciones de los hombres encuentran en este sendero sus inteligencias responsables, lo mismo se puede decir de la divinidad, que de la misma forma pero desde su propio punto de vista se densifica y concretiza siguiendo su propio patrón de destino, sus particulares intereses e inquietudes.

¿QUE REPRESENTA NETZACH?

Representa los instintos y las emociones, evocando el dinamismo rojo de Geburah y ese matrimonio simbólico entre Marte y Venus. Es la diversidad de Chesed, el dinamismo de Geburah y la difracción de Tiphareth, recordando que es la primera de las últimas cuatro esferas que en su conjunto componen la personalidad. Este principio de la personalidad son los instintos, la acción o el movimiento de inercia que hay en la raíz de las cosas. Cuando se piensa en instintos suele pensarse en primer lugar en el sexo y hay una buena razón para ello. La energía sexual no sólo está en el coito, es la base de la creación, la misma energía de la persona, la que usa para moverse y pensar, toda la existencia es Shakti, esa serpiente – rayo que baja por el Árbol atravesando las esferas, y sin duda es una de las claves de Netzach. Los instintos, la difracción de energía en esas formas indeterminadas son las múltiples formas o relés por donde esa energía discurre.

LOS INSTINTOS Y NETZACH

Aquí llegamos a uno de los puntos controvertidos de esta esfera. Los instintos, fuerzas tan en conflicto con la domesticada sociedad en que vivimos, son bajo este punto de vista pulsiones que bajan directas de la divinidad y que tratan de darle vida a su “plan”, por lo que sin necesidad de entrar en el aburrido debate moral, podemos afirmar que una de las cosas que nos pide la esfera respecto a los instintos es al menos su consideración. Desde el punto de vista mágico es inconcebible cerrar la puerta a los instintos como está tan de moda en ciertos círculos aun hoy, convenciéndose a uno mismo de que no se tienen deseos, o mirando hacia otra parte cuando florece una emoción sobre la que no se tiene la mínima capacidad de gestión. Todo lo contrario.

Desde el punto de vista mágico hay que hacer un recorrido exhaustivo por lo que hay dentro con la máxima capacidad de observación, y ese recorrido seguramente nos saque de nuestra comodidad sistemáticamente, pero iluminar lo que está en penumbra y saber lo que no se sabe de uno mismo es una de las cosas que buscamos a toda costa, pues alzar lo que está en el subconsciente es fuente de poder y conocimientos, además de sentar las bases para que la divinidad se exprese en nosotros de forma natural.

Pero, de nuevo desde el punto de vista mágico, este debate no es lo controvertido. Lo controvertido es qué hacer y cómo con cada una de las pulsiones instintivas que recibimos de la esfera, respuesta que, más allá de técnicas y fórmulas, se debe buscar en el propio discernimiento y conocimiento personal, donde la madurez en sentido profundo y la indagación de la naturaleza y Voluntad propia tienen mucho que decir. Tal vez este sea uno de los motivos por los que recibe el nombre de Inteligencia Oculta, porque si fuese la Inteligencia Evidente su trabajo así también lo sería.

En cualquier caso, lo que nos pide esta bellísima mujer desnuda es que oigamos lo que tiene que decirnos. Si logramos embelesarnos con su juego y su seducción nos puede transmitir conocimientos y poderes ancestrales, pero debemos estar dispuestos a abandonar los convencionalismos y a guiarnos un poco más por nuestra mano izquierda. Los poderes elementales tienen acceso a nuestra conciencia gracias a Netzach. Si no tenemos un mínimo sentido abstracto o de “juego” esos poderes quedan aletargados en Yesod, sin la posibilidad de expresarse y creando incongruencias y conflictos en la personalidad. Sirvan de ejemplo general las generaciones de nuestros padres y abuelos, con ese gran sentido del deber, del trabajo y el esfuerzo y sacrificio, donde no se les dio posible tomar la vida como una inquietud, una indagación o un juego, y que en su edad madura acusan la falta de viveza y capacidad de sorpresa e intuición. Netzach nos exige un equilibrio entre el racionalismo y nuestro yo artista e intuitivo, de otro modo la Magia se quedará en simple teoría muerta, sin la capacidad de hacer contacto con esas energías vibrantes y que deben ser el material base creativo.

He dicho que los instintos son las múltiples formas o relés por donde la energía primigenia, la energía divina discurre. Esto nos evoca el poder personal y la Magia, pero debemos devolver a Hod a la ecuación, pues sin las formas de Hod, en principio, nos sería imposible indagarla. El ser humano en sus primeras etapas asignó una forma mental a las fuerzas naturales para poder representarlas. Este vínculo permitía a las fuerzas su expresión en la mente del ser humano y en la misma naturaleza a través del ritual, y por repetición constante, las imágenes se hicieron cada vez más perfectas y nítidas en el éter, siendo una representación perfecta de las fuerzas y sus poderes. Así nacen los cultos y las imágenes de los dioses. Los seres de Netzach, los Elohim, son ideas, fuerzas que encuentran su expresión en la naturaleza, pero también en las imágenes que les asignó el ser humano. Comprender esto es de vital importancia tanto en la comprensión de la naturaleza de la mente como en el desarrollo de la Magia ya que tanto Hod como Netzach están implícitos en toda operación.

No se puede enfatizar más la importancia del poder que adquiere un ritual u operación en el que está perfectamente despierto el sentimiento y la emoción, y ambos están alineados con la voluntad del ritual. El punto de Netzach es encontrar el sentimiento que nos conecte con la esfera, la potencia que hace que el ritual se convierta en algo vivo. El arte, la poesía, la música, la seducción, la pasión… son actividades y emociones que nos abren la esfera y que pueden producir un cambio de polarización y su consecuente elevación, solo debemos tratar de abrirnos a la sensación y conservar la racionalidad en el lugar que le corresponde. Según la tradición, el “vicio” de Netzach es la lujuria. Quitándole peso al tema del sexo diría que es más justo en todo sentido decir que el vicio o desequilibrio de esta esfera es la desmesura o inoportunidad de cualquier sentimiento, sea cual sea, que se exprese dónde, cómo o en la proporción que no sea adecuado, ya que de esta forma podemos caer fácilmente en el extremo opuesto del racionalismo exacerbado.

OTRAS CONSIDERACIONES

Para acabar quiero comentar brevemente las asociaciones tradicionales a Venus. Evidentemente las acepciones psicológicas son los sentimientos, la pasión, la sensualidad, lo íntimo, la sensibilidad… aunque desde el punto de vista oculto hay que recordar que su título es “Firmeza”, así que tenemos una sensibilidad consciente, capaz y poderosa, y no una pusilánime. Venus también es la capacidad de soñar y de expresarnos artísticamente. Por extensión puede ser la capacidad de síntesis y el rápido conocimiento. Es regente de Tauro y Libra y tiene su exaltación en Piscis, de ahí la alta sensibilidad que se atribuye a este signo. En astrodiagnosis maneja los órganos sexuales y zonas íntimas, los pechos en la mujer, los labios y en general las formas bellas y armónicas. Las malas aspectaciones de Venus pueden producir deformaciones.

Una acepción más que interesante es la relación que guarda con Lucifer – portador de luz – lucero del alba. Venus es un principio femenino y lunar que maneja el instinto y el subconsciente aunque Netzach esté en el pilar de la misericordia. Por esta razón le es fácil representar los ritos lunares y las prácticas de la mano izquierda, así sus deidades son Diosas Oscuras y parte de sus prácticas y ritos son de esta naturaleza.